Cañones de ozono como desinfectante

El ozono es una variedad alotrópica (inestable) del oxigeno, su molécula triatómica (O3) se genera por la activación de la molécula diatómica (O2) del oxigeno. Esta activación puede ser provocada por la acción de una descarga eléctrica o por la energía irradiada de los rayos ultravioleta.

Esta mundialmente reconocido que el ozono es BACTERICIDA, VIRICIDA, FUNGICIDA y DEODORANTE; destruyendo con gran rapidez estreptococos, estafilococos, colibacilos, etc., así como las más enérgicas toxinas difterianas y tetánicas.
Aplicado en el ambiente realiza dos acciones fundamentales:

ACCIÓN MICROBICIDA:

Es la propiedad más importante del ozono y por la que más aplicaciones se le atribuyen. El concepto microbio, es muy amplio. En principio, es toda forma de vida que no puede ser vista por el ojo humano, y que se requiere el uso del microscopio para ser observado. Estos seres vivos permanecen sobre todo tipo de superficies, o bien flotan en el aire asociados a partículas de polvo o minúsculas gotas de agua en suspensión, siendo causante de todo tipo de enfermedades contagiosas, especialmente en sitios cerrados. Estos microorganismos, llamados patógenos por su capacidad de provocar enfermedades contagiosas, han sido una gran preocupación desde el momento en que fueron descubiertos. Muchos métodos químicos han sido utilizados para combatirlos proporcionando resultados más o menos positivos.

El ozono, puede ser considerado como el agente microbicida más rápido y eficaz que se conoce. Su acción posee un amplio espectro que engloba la eliminación de:
A. Bacterias (efecto Bactericida)
B. Virus (efecto Viricida)
C. Hongos (efecto Funguicida)
D. Esporas (efecto Esporicida)

A) Efecto Bactericida
Desde principios de siglo XX, se empezó a usar para el tratamiento del agua. Posteriormente para purificar el aire e incluso directamente sobre el organismo humano con fines terapéuticos (Ozonoterapia). Una de las ventajas más importantes del ozono, con respecto a otros bactericidas es que este efecto se pone de manifiesto a bajas concentraciones (0,01 p.p.m. o menos) y durante periodos de exposición muy cortos es ya perfectamente observable un efecto bacteriostático. La diferencia entre un efecto bactericida y un efecto bacteriostático es sencilla: un agente bactericida es capaz de matar a las bacterias. Sin embargo, un agente bacteriostático no llega a matarlas, pero si les impide reproducirse, frenando rápidamente el crecimiento de sus poblaciones. Aunque teóricamente sean efectos muy distintos, en la práctica una población de bacterias sin capacidad de reproducción es una población condenada a su desaparición. De hecho, agentes antimicrobianos tan importantes como algunos antibióticos basan su poder en una acción bacteriostática.

B) Efecto Viricida:
Los virus hoy considerados frontera entre los seres vivos y la materia inerte, no son capaces de vivir ni de reproducirse si no es parasitando células a las que ocasiona su destrucción. A diferencia de las bacterias, los virus siempre son nocivos y provocan enfermedades tan comunes como la gripe, el catarro, el sarampión, la viruela, varicela, rubéola, poliomelitis, SIDA (VIH), hepatitis, etc. El ozono actúa sobre ellos oxidando las proteínas de su envoltura y modificando su estructura tridimensional. Al ocurrir esto, el virus no puede unirse a ninguna célula hospedadora por no reconocer su punto de anclaje, y al encontrarse desprotegido no puede reproducirse y muere.

C) Efecto Funguicida:
Existen ciertos tipos de hongos que tienen capacidad de provocar enfermedades. Otros muchos son capaces de ocasionar alteraciones en nuestros alimentos haciéndolos inaceptables para su consumo, como es el caso, del moho. Con la ozonización eliminaremos estas formas patógenas, cuyas esporas están en todo tipo de ambientes, evitando también posibles daños celulares.

D) Efecto Esporicida:
Existen algunos hongos y bacterias que cuando las condiciones son adversas para su desarrollo, fabrican una gruesa envoltura alrededor de ellas y paralizan su actividad metabólica, permaneciendo en estado de lactancia. Cuando las condiciones para la supervivencia vuelven a ser favorables y su metabolismo recupera la actividad.

Estas formas de resistencia se conocen como esporas y son típicas de bacterias tan patógenas como las que provocan el tétanos, la gangrena, el botulismo ó el ántrax.
Este tipo de mecanismo de resistencia hace muy difícil luchar contra ellas y tratamientos útiles en otros casos como las altas temperaturas y multitud de antimicrobianos, se vuelven ineficaces. Con la ozonización son eliminados radicalmente.

ACCIÓN DESODORANTE:

Es una de las propiedades fácilmente comprobables con gran utilidad en la eliminación de olores desagradables.

El ozono posee la propiedad de destruir olores atacando directamente sobre la causa que los produce, sin añadir ningún componente químico.

¿Cuál es la causa de los malos olores? En sitios cerrados, la causa suele ser la materia orgánica en suspensión y la acción de los distintos microorganismos producidos por sudor, humedad, tabaco, comidas, etc.

El ozono ataca ambas causas, por un lado destruye la materia orgánica por ozonolisis y por otro lado ataca los microbios que se alimentan de ella.

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